martes, 14 de abril de 2009

Oda a aquél que vive por los humilde, oda a mi, y oda a arturo bonín.

Todo comenzó en mi base de operaciones en Laferrere, después de dele que dele, de probarme unas calzas que encontré en la calle y no me entraban (las rompí), decidí salir a por capital.

Junto a dos amigos mios que generalmente me avisan la proximidad de los patrulleros, así salimor corriendo, agitando los brazos, se me ocurrió hacer el bien, sacarle a los que tienen y darle a los que no. en realidad se me ocurrió sacar propiedad privada, y de paso para quedar como un duque se las obsequiaba a los que carecían de ellas. Está bien que la taza de un auto no es algo indispensable, pero le da un poco más de brillo a un automovil, hay gente que se desvive por ponerle tazas a un gordini (un tio mio, se compró un gordini, nunca pudo llegar a las tazas, y murió).



Para más información el gordini es un auto simpático con una velocidad máxima de creo que 15 Km por hora, con viento a favor y una vela en el techo.



Bueno mi trabjao social consistió en sacar tazas a autos relativamente nuevos, y de gente que yo imaginaba millonaria, rica, y pomposa. Y ponerlo en autos de menor calidad, o en puertas de casas, cual rey mago de la autoparte.

Imaginar los rostros de los dueños de esos 147s, peugeots 504, renault 12 con unas tazas nuevas, de ford, o chevrolet la mañana siguiente fue mi incentivo, la felicidad, la atonicitud, la sorpresa, que llamen a su familia para que vean el milagro, o los niños que abrieran otrora la puerta para ir al liceo a estudiar, y viesen una llanta de fiat siena, sus llantos de emoción "mamá mamá, lo que siempre quise".

Lo que no calculé es que el auto que al que le ponía las tazas generalmente estaba adelante del auto al que se las sacaba, si se arma algún conflicto vecinal en palermo, me lavo las manos.

miércoles, 1 de abril de 2009

Hay buena voluntad, pero no hay arenga barrial, perdón